Ana María Aranda Jaraices, exsecretaria del exministro de Transportes José Luis Ábalos, expuso ante el Tribunal Supremo nuevos pormenores sobre los encuentros que Víctor de Aldama celebró en el despacho ministerial, varios de ellos con la presencia de Javier Hidalgo, quien fuera CEO de Globalia. Dichas reuniones se sitúan en la etapa en que Aldama actuaba como comisionista para diversas compañías, entre ellas Air Europa, rescatada por el gobierno en 2020.
Aranda afirmó que Aldama mantuvo al menos tres encuentros con Ábalos en la planta noble del Ministerio de Transportes, y uno de ellos, celebrado en diciembre de 2018, contó además con la presencia del entonces gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat; dicha reunión tenía como propósito analizar la viabilidad de abrir una ruta aérea entre Madrid y Huatulco, una reconocida bahía turística en México.
La testigo relató que Aldama disfrutaba de un acceso inusual al ministerio, disponiendo de un pase especial que le daba entrada a los ascensores reservados para el ministro. No obstante, Aranda aseguró desconocer quién había tramitado su ingreso o de qué manera se autorizaban esos encuentros. Otros testigos, incluido un guardia civil destacado en Nuevos Ministerios, declararon que Aldama era observado entrando y saliendo del complejo gubernamental con total libertad, llegando incluso a aparcar en zonas destinadas exclusivamente a las autoridades.
El caso forma parte de la investigación conocida como «juicio de las mascarillas», donde Ábalos y su asesor, Koldo García, se enfrentan a eventuales penas que podrían llegar a 30 años de prisión por supuestas redes de corrupción vinculadas a operaciones relacionadas con la compra de mascarillas durante la pandemia, mientras que Aldama afronta una posible condena de hasta siete años de cárcel por su colaboración con las autoridades y su participación en los hechos examinados.
Además, surgieron nuevos datos acerca de los desplazamientos de Jésica Rodríguez, una empleada pública próxima a Ábalos. La exsecretaria señaló que Rodríguez acompañó al entonces ministro en al menos trece viajes oficiales, financiados con la tarjeta de crédito de Koldo García. Sin embargo, Aranda sostuvo que esos cargos no se abonaron con dinero público. Rodríguez, quien ejercía funciones en organismos estatales sin acudir presencialmente a su puesto, también aparece como investigada dentro de este caso.
La declaración de Ana María Aranda ha reforzado las acusaciones de tráfico de influencias y uso indebido de recursos públicos bajo la dirección de Ábalos. Este juicio ha puesto en el centro de atención la gestión del Ministerio de Transportes durante su administración, planteando serias dudas sobre la justicia y transparencia en los altos niveles de gobierno.
Procedencia: The Objective ([https://theobjective.com/espana/tribunales/2026-04-21/secretaria-abalos-aldama-hidalgo-transportes/])